Paseas alegremente por un pinar aprovechando esta inesperada bonanza climatológica, rayos de sol ya de soslayo que exigen caminar con cara de quién no consigue reprimir un cuesco en el ascensor cuando, de repente y sin previo aviso, en determinada zona que se presume seca y libre de barros, pegas tremendo patinazo cual skater profesional que te deja a punto de darte muy silvestre costalada y te dices "Bravo. Ya la pisé."
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.