En mi opinión un sistema, una sociedad, un partido político o un gobierno -electo o no- acepta como cultura aquello que no amenaza con desestabilizarlo, que no atenta contra sus pilares éticos o morales, por tanto no creo que se trate tanto de una cuestión cualitativa -o de talla artística o como lo queramos llamar- como de un asunto de permisividad del régimen de turno y de la sociedad del momento para conceder esa categoría y esa distinción (la de cultura) a equis expresión; todo lo demás, cualquier otra manifestación que implique peligro o que moleste es considerada contracultural -entendido este término como aquello que va contra la moral establecida- y claro, le añade el atractivo de lo prohibido (y, según el posicionamiento de cada cual, le suma o le resta solidez, independientemente de la calidad que tenga.)
Un ejemplo que se me ocurre ahora de esto: cuando apareció el punk en la Inglaterra de los setenta, con los Pistols, Damned y todos los demás cantando cosas sobre la anarquía y contra la reina y tocando los cojones a la sociedad bienpensante, causó una alarma social. Para ellos -la sociedad bienpensante- aquello no era cultura ni Cristo que lo fundó, aquello suponía un peligro porque consideraban que estaba envileciendo con mensajes disolventes las mentes de miles de jóvenes y había que remediarlo, ¿qué hicieron?, lo que ya sabemos, poner a disposición del respetable la puñetera postal de Piccadilly -previo paso por caja del respetable, claro está- y santas pascuas. Hala, se jodió, el punk ya estaba asimilado por el sistema. Con ese movimiento se había convertido en un producto más, incluso turístico, y ahí ya se podía hablar de cultura, que ya no pasaba nada (otra cosa es que los verdaderos punkys no se amilanaran ni se dejasen comer el terreno con esto y hayan seguido incordiando, que es lo que tienen que hacer.)
Vamos, que tal y como yo lo veo -y esto es una opinión completamente personal, claro- "cultura" tiene más que ver con la cosa administrativa y con la crónica puntual, más con la respuesta que las sociedades y quienes las dirigen se dan a si mismas que con el arte -lo que quiera que sea esto último, que también telita para definir ahí-. Hasta hoy se sigue considerando cultura a Goya y sus desnudos y a Quevedo y sus cornudos, mañana, tal y como están las cosas, no me extrañaría que resultasen ofensivos a alguna institución o colectivo y dejasen de recibir ese trato. "Hoy esto es o no es cultura, mañana ya veremos, tú, y al que le guste pues muy bien, y al que no le guste pues ya sabe... que se joda".
Una última consideración personal: cultura creo que debiera ser lo que tiene un pueblo en donde Belén Esteban vende miles de veces menos que Valle-Inclán (por poner un ejemplo) y no al revés.
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