lunes, 29 de octubre de 2018

Adolescencia

Adolescencia. Ese primer cigarro que te marea vivo pero que te lo terminas a puritito güevo apoyado disimuladamente en la pared para que no se piensen que eres un pinfloi, esa primera borrachera enorme y descomunal con su posterior resacón titánico y atroz del que nadie te había avisado -al menos de sus posibles magnitudes- y por cuya culpa juras y perjuras que no vuelves a beber, voto a tal (¡ja!), ese primer beso que te incendia el alma y durante el cual te dices, arrebolado, que si eso es un beso qué será un casquete -casquete que al momento te dicen que nanai-, y, sobre todo, ese Primer Festival en el que descubres desconcertado que las voces de Mortadelo y Filemón no son las suyas y empiezas a caer en la cuenta de que te la han colao, chaval, que esta vida se compone de un puto timo detrás de otro.

jueves, 18 de octubre de 2018

Paraíso

Mi idea del paraíso: un discobar estilo finales de los 70' a la caída de la tarde mientras los últimos rayos de sol iluminan unas vidrieras a rombos tintadas con colores chillones y yo dudo entre un vodka con tónica u otro Ballantine's bajo un cartelito de "Carapijos Go Home", con bola de espejos, tapicería en rojo hortera, vasos de tubo y ceniceros amarillos de Ricard, ambientador de limón o de pino mezclado con el olor del Larios empleado para limpiar la barra, laminas enmarcadas en las paredes con dibujos de Corben, de Moebius y de crepúsculos africanos, baobabs y panteras negras con un cromatismo de 3º de E.G.B., pantalones de campana, camisas estampadas desabotonadas con los picos por fuera de la chaqueta, zapatos de tacón, monos vaporosos de escote abismal ceñidos a la cintura por un cinturón de conchas, Starsky y Hutch, Orzowei, Tony Baretta...

- Pues yo no sé que pinta tanta horterada en tu idea del paraíso.
- Y yo no sé que pintas tú en mi idea del paraíso, no te jode.

...un telefunken al fondo emitiendo un episodio cualquiera de Sandokan, Hugh Hefner estirándose y pagando barra libre hasta fin de existencias y Rod Stewart pegando un sablazo a un julai al que le ha cantao la tragaperras y está contando el guachengué, Brooke Shields pidiendo cinco duros para una Petaco de Mazinger Z a un Gene Simmons que se escaquea porque no quiere endiñar y Leif Garrett buscándose en una Superpop del año ven que te peino en la que no sale, Farrah Fawcett zafándose del palizas del doctor de Vacaciones en el mar y Julio Iglesias y Georgie Dann jugando al tute cabrón con Dean Martin y Sinatra que beben y beben y vuelven a beber, políticos de toda índole limpiando vomitonas en los baños y Debbie Harry echándome fichas por un lado y Ornella Muti por el otro (oye, por pedir...), Burt Reynolds todo bigote, caradura y pelambrera en la cabina y -esto es importantísimo- repertorio musical compuesto exclusivamente por soundtracks de películas de Bud Spencer y Terence Hill.
¡Ah!, y con Terence poniendo copas, dando conversación y chuleando al personal y Bud en la puerta leyendo la cartilla a los ocasionales clientes que incumplen las normas de etiqueta.