lunes, 16 de marzo de 2020

16-3-2020

Esta mañana ha caído en mi pueblo una nevada curiosa, con unas nubes muy tristes y muy poco halagüeñas, pero ahí, detrás de esas mismas nubes, seguía brillando el sol, lo sabemos todos, y además ya cesó. Por otra parte también cae otra nevada, pero ésta muchísimo más fea, de virus, de preocupación, de egoístas, de ansiedad, de imbéciles que siempre aparecen cuando menos falta hacen, de enfermos que pueden con ello y enfermos que no, y otra más, de gente llana del pueblo llano que con vergüenza torera se está dejando los huevos y los coños y viceversa para que todo esto funcione y salgamos del mal trago y de gente que consigue emocionarte cuando sale al balcón a aplaudir o a cantar algo. Esperemos que más pronto que tarde la nevada buena anule a la mala y podamos salir a calentarnos a ese sol del que hablaba en un principio sin necesidad de guardarnos las distancias y con algo aprendido en el morral.
Salud y paciencia, amigos.

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