viernes, 29 de noviembre de 2019

Soon

Soon. Yes. 1974. Aquí ya no está Wakeman, vale, pero siguen manteniendo un buen gusto que no es ni medio normal. El castrati Anderson canta con una delicadeza que no es de este mundo, el ambiente es celestial, de ensueño, es como tumbarse en un prado una mañana de primavera ajeno a preocupaciones, oliendo los pinos y mirando una nube baja, la colcha que hacen los teclados, y esas notas de slide allá por el minuto cuatro... adjetivarlas de excelsas me parece que no las hacen justicia; eso es magia.
Qué bonito, joder, qué bonito.


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